La Confederación General del Trabajo (CGT), la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma dieron un nuevo paso hacia la construcción de una estrategia sindical conjunta frente a las políticas laborales y económicas del gobierno de Javier Milei. Reunidos en la histórica sede de Azopardo, los dirigentes coincidieron en la necesidad de fortalecer la unidad del movimiento obrero y avanzar en un plan de lucha unificado para enfrentar la reforma laboral, los despidos y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios.
El encuentro se produjo luego de la cumbre que la conducción cegetista mantuvo con federaciones y confederaciones gremiales, donde comenzó a delinearse una agenda común de resistencia frente a las medidas impulsadas por el Ejecutivo nacional. La incorporación de ambas CTA a la mesa de discusión amplía el alcance de esa estrategia y busca consolidar una respuesta coordinada de todo el arco sindical.
Preocupación por la reforma laboral y los convenios colectivos
Según informó la CGT mediante un comunicado, uno de los principales ejes del encuentro fue el análisis de las modificaciones introducidas por la reforma laboral y su reglamentación, así como el impacto que podrían generar sobre los convenios colectivos de trabajo y las condiciones laborales.
“Durante el encuentro avanzamos en la construcción de una respuesta común frente al deterioro del empleo, el debilitamiento de derechos y las consecuencias sobre el entramado productivo nacional”, señalaron desde la central obrera.
La preocupación sindical se profundizó luego de que el Ministerio de Capital Humano iniciara el procedimiento para la renegociación de 446 convenios colectivos de trabajo tras la finalización del Régimen de Ultraactividad, una medida que los gremios consideran una amenaza para derechos históricamente conquistados.
Unidad sindical frente al ajuste
Por la CGT participaron los cosecretarios generales Jorge Sola (Seguro), Cristian Jerónimo (Vidrio) y Octavio Argüello (Camioneros), además de Horacio “Chavo” Arreceygor (Televisión), secretario de Prensa de la Central todos integrantes del Consejo Directivo Nacional. En representación de la CTA de los Trabajadores estuvieron Hugo Yasky, Roberto Baradel y Daniel “Tano” Catalano, mientras que por la CTA Autónoma asistieron Hugo “Cachorro” Godoy, Ricardo Peidró y otros referentes.
Los dirigentes coincidieron en que el escenario actual exige una respuesta colectiva frente al avance de las políticas oficiales. La pérdida del poder adquisitivo, el crecimiento de los despidos, el deterioro de las condiciones laborales y la caída del empleo registrado fueron algunos de los puntos destacados durante el intercambio.
Jorge Sola remarcó que “la defensa del trabajo exige una respuesta colectiva y organizada” y sostuvo que la unidad sindical dejó de ser una consigna para convertirse en una necesidad estratégica frente al contexto actual.
Hacia una agenda común de movilización
Las CTA calificaron la reunión como el inicio de una etapa de mayor articulación entre las centrales obreras. En un comunicado conjunto, destacaron que se debatieron iniciativas para coordinar acciones y construir un plan de lucha unificado capaz de expresar el rechazo a las políticas de ajuste del Gobierno nacional.
Además, los representantes sindicales acordaron mantener encuentros periódicos para definir una agenda común de reivindicaciones y medidas de acción. La intención es sostener espacios permanentes de articulación que permitan fortalecer los reclamos compartidos y ampliar la capacidad de respuesta del movimiento obrero.
En una comunicación conjunta, desde ambas CTA afirmaron que se “debatieron iniciativas destinadas a coordinar acciones conjuntas y avanzar en la construcción de un plan de lucha unificado”. Los representantes sindicales destacaron “la importancia de sostener espacios de articulación entre las distintas centrales para impulsar reclamos comunes”.
Al término de la reunión, las centrales coincidieron en que “la unidad es una herramienta fundamental para enfrentar los desafíos actuales y señalaron que continuarán manteniendo encuentros periódicos con el objetivo de definir una agenda común de reivindicaciones y medidas de acción que permitan poner freno al ajuste y defender los intereses de la clase trabajadora”.
Un frente sindical más amplio
La reunión de Azopardo también refleja la sintonía que las tres centrales mostraron recientemente en la Conferencia Internacional del Trabajo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), donde coincidieron en cuestionar las políticas laborales impulsadas por la administración libertaria.
En un contexto marcado por la reforma laboral, la renegociación de convenios colectivos, la destrucción de puestos de trabajo y los conflictos que atraviesan distintos sectores gremiales, la CGT y las CTA buscan consolidar un frente sindical más amplio. El objetivo es transformar los diagnósticos compartidos en organización, coordinación y acciones concretas para defender el empleo, la producción nacional y los derechos de los trabajadores.
La apuesta por la unidad aparece así como la principal herramienta del sindicalismo argentino para enfrentar una etapa de creciente conflictividad social y laboral, en la que los gremios anticipan que intensificarán su protagonismo durante los próximos meses.
Para agudizar el panorama, se viene profundizando la destrucción de empleos registrados tanto en el sector privado como estatal así como un deterioro salarial que no encuentra piso. A ello hay que sumar la intervención de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) por parte del Poder Judicial y “un ataque por varias bandas a las organizaciones sindicales”.

